¿Por qué no lo buscaron dentro de la casa?... El olor que emanaba del tacho por la descomposición del cuerpo... ¿no era perceptible para los habitantes de esa vivienda? Jorge Maximiliano Guerra ¿se metió por su cuenta en el tonel o alguien lo introdujo para matarlo?...
Las respuestas a estas preguntas las darán hoy los jueces, que decidirán si los padres de "Jorgito" son los responsables de la muerte del menor de 12 años, ocurrida el 25 de noviembre de 2004 en su casa del barrio Nicolás Avellaneda IV, Yerba Buena.
En la audiencia de ayer, Beatriz del Valle Banda y Julio Jorge Guerra (los padres de la víctima) escucharon la acusación de la fiscala de Cámara Juana Prieto de Sólimo, quien pidió que sean condenados a prisión perpetua.
Prieto de Sólimo dijo en su alegato que los acusados mintieron en sus declaraciones, y que todas las coartadas que habían utilizado fueron desvirtuadas. Particularmente se refirió a la descripción de las vestimentas que tenía "Jorgito" cuando lo encontraron sin vida en el tacho, el 29 de noviembre de 2004, luego de cuatro días de intensa búsqueda. "Ninguno de los dos lo vio salir de la casa, pero cuando denunciaron la desaparición dijeron que vestía bermuda, remera a rayas y que estaba descalzo. Así lo encontraron", manifestó la fiscala.
La madre había declarado que se acostó a dormir a la siesta, luego de que regresaron del dispensario Santa Clara, porque el menor estaba enfermo de los bronquios. El padre había dicho que regresó de trabajar a las 22, que se acostó a dormir y que su mujer lo despertó desesperada porque "Jorgito" no había regresado. Sin embargo, según Prieto de Sólimo, a las 18.30 ya lo estaban buscando por el vecindario.
"Siempre lo buscaron afuera, y dicen que es porque la información que tenían decía que lo habían visto con un tal 'Monedita'. Pero ese muchacho estaba en el instituto Roca desde el 22 de noviembre", manifestó la fiscala. "¿Por qué el padre no lo buscó adentro de la casa? Porque sabía que estaba ahí", agregó.
Por último, Prieto de Sólimo afirmó que los tres policías que lo encontraron dentro del tacho, cuando levantaron la tapa, sintieron un fuerte olor nauseabundo, producto del estado de descomposición del cuerpo. "Se puede matar por acción y también por omisión. Los moradores de ese domicilio no pudieron desconocer que el menor estaba pudriéndose en ese tonel", dijo la representante del ministerio Público y pidió la pena máxima.
Indicios de inocencia
Los defensores de los padres de "Jorgito", por su parte, indicaron que no hay pruebas que señalen la culpabilidad de Banda y de Guerra. Marta Toledo, defensora oficial y representante de la mujer, dijo que no hubo ningún testigo que haya visto a los imputados suministrarle veneno o tóxico a su hijo para meterlo dentro del tacho. Contrario a lo manifestado por la fiscala, Toledo afirmó que hay indicios que muestran la inocencia de la madre. "La autopsia dice que no tenía lesiones y que la causa directa de la muerte fue por intoxicación por solventes. Si los tóxicos estaban en el tacho se evaporaron, según los peritos", dijo la defensora oficial. José Luis Chaván, defensor de Guerra, manifestó que la intoxicación fue autoprovocada por la víctima. "Todos los tóxicos coinciden con los que poseen los pegamentos. La perito dijo que la paz que transmitía la cara del menor, daba cuenta de que él se había automantenido en ese estado", dijo.
Hoy a las 17, los acusados tendrán la posibilidad de decir sus últimas palabras. Luego, los jueces Pedro Roldán Vázquez, Alfonso Zóttoli y Emilio Páez de la Torre, darán su veredicto. Ocho años después, se conocerá cómo murió Jorgito.
Lo buscaban en la calle y estaba en su casa
El viernes 26 de noviembre de 2004, Julio Guerra denunció en la comisaría que su hijo había desaparecido el día anterior.
Durante el fin de semana se realizó un intenso operativo de búsqueda en distintas zonas de Yerba Buena y de la capital.
El lunes 29 tres policías destaparon un tacho que estaba en la parte trasera de la casa de los Guerra y hallaron el cuerpo del menor.
El fiscal Guillermo Herrera detuvo a los padres de "Jorgito", acusándolos de homicidio. Estuvieron presos cinco meses.
Según la acusación, los padres lo ingresaron al tacho para darle muerte. El fiscal aseguró que en la familia había maltratos físicos.
Los defensores dicen que nunca se pudo probar connivencia entre los padres, ni tampoco que había violencia en el seno familiar.